Gastos de suministros. Cómo deducirlos para pagar menos impuestos.

Hacienda considera como suministros principalmente la luz, el agua, el gas, el teléfono e internet, gastos corrientes para autónomos que trabajan tanto en oficinas como desde su casa. La buena noticia es que Hacienda los considera gastos deducibles, permitiéndote restarlos para calcular los impuestos a pagar.

La manera en que los puedes deducir varía según trabajes en una oficina o desde casa:

  • Si tu lugar de trabajo es una oficina, el gasto es 100 % deducible en el IRPF y el IVA.
  • Si trabajas desde tu vivienda habitual, puedes deducir el 30 % de los gastos de luz, agua, gas, teléfono e internet en el IRPF, pero únicamente sobre el espacio destinado al trabajo.

Por ejemplo, si tu espacio de trabajo constituye un 15 % de la vivienda, podrías deducir el 4,5 % de la factura total de los suministros mencionados.

Respecto al IVA de los gastos de suministros del hogar, hasta 2023 Hacienda no permitía su deducción para el trabajo en casa, a menos que en el contrato de alquiler se especificara una actividad económica (situación poco común, ya que para el propietario implicaba registrarse en Hacienda). No obstante, los tribunales económicos (TEAC) forzaron un cambio en este criterio.

A partir de ahora se permite deducir el IVA según la superficie afectada; por ejemplo, si tu espacio de trabajo representa el 15 % de la vivienda, puedes deducir el 15 % del IVA de la factura de suministros.

Para deducir estos gastos debes cumplir los siguientes requisitos:

  • Que estén relacionados con tu actividad
  • Justificarlos con facturas a tu nombre y dni.
  • Registrarlos en tu contabilidad.

Si trabajas desde casa, además de estos requisitos generales, debes seguir algunos específicos:

  • Comunicar a Hacienda que realizas tu trabajo en casa mediante el modelo 036 o 037 de alta de autónomo. (Debes indicar los metros cuadrados totales de tu vivienda y el porcentaje ocupado por tu espacio de trabajo en las casillas correspondientes del modelo 037)
  • Los contratos de suministro deben estar a tu nombre, y si alquilas, el contrato debe establecer que los gastos de suministros son responsabilidad tuya.

Una excepción importante es el teléfono móvil, considerado un suministro. Hacienda solo permite su deducción si se utiliza exclusivamente para la actividad profesional. Si se emplea también para asuntos personales, no es deducible, por lo que se requerirían líneas separadas para cada propósito.

Noticias relacionadas