Las deducciones son la forma de pagar menos impuestos en el IRPF y también en el Impuesto sobre Sociedades. Si eres autónomo o empresa es importante que tengas claros cuáles son tus gastos deducibles y también las deducciones a las que tienes derecho, que no son lo mismo.
Cómo funciona la deducción por inversión en eventos culturales
Este incentivo fiscal está recogido en el artículo 36 y el artículo 39.7 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades que permite deducir el resultado de multiplicar por 1,2 el importe de las cantidades destinadas a financiar eventos culturales, audiovisuales y musicales.
En otras palabras, que no solo es posible desgravar, sino que además se obtiene un beneficio adicional del 20% para la empresa o autónomo, ya que la deducción total es del 120%. Eso sí, la cantidad resultante no podrá exceder del 50% de la cuota íntegra del autónomo.
Requisitos para aplicar la deducción
Para poder beneficiarse de esta deducción fiscal, es necesario cumplir una serie de criterios, tanto por la parte de las obras a financiar como por la cuantía invertida.
En concreto, esta deducción se aplica sobre:
- Producciones cinematográficas.
- Espectáculos en vivo y artes escénicas.
El porcentaje para desgravar depende del tipo de evento. En las producciones cinematográficas, el productor podrá desgravar un 30% del primer millón de euros invertidos y un 25% del resto. Además, por lo menos un 50% de la inversión debe hacerse en territorio español.
Mientras, en los espectáculos en vivo se podrá desgravar un 20% de la base total del coste de producción siempre que el evento esté certificado por el Instituto de Artes Escénicas y Música. Además, por lo menos un 50% de los beneficios del espectáculo deben destinarse a actividades que den derecho a la deducción.
La fórmula para aprovechar estas deducciones es a través de plataformas, que básicamente tiene los contactos con las empresas del sector del espectáculo y comercializa deducciones fiscales. En otras palabras, busca autónomos y empresas que quieran invertir para poder desgravar después. Así, el productor gana porque recibe financiación y los inversores porque pueden desgravar y ganar un 20% de plusvalía sobre ese capital.